Todo lo que siempre has querido saber sobre la universidad
y nunca te han explicado bien (Junio de 2002)
Hola, ¿qué tal? Soy el espíritu de la universidad, y vengo a ayudarte para que el día que empieces tu carrera no te sientas más perdido que Marco el día de la madre. Muchos estudiantes se han encontrado en tu tesitura y han pasado unos primeros días de llegada a la universidad mirando a la pizarra, fumando a solas en el pasillo o haciendo deporte en las escaleras de subida al aula. Lee con atención lo que sigue.
¿Qué es lo primero que nos encontramos al llegar a nuestra clase,
en la que vamos a pasar ocho meses encerrados? Pues vamos a ver a cientos de
alumnos como nosotros, con gustos similares seguramente, con inquietudes parecidas
y con ganas de hacer amistades, que hagan más llevaderas las horas que
vais a pasar juntos. Recuerda que en la universidad se hacen colegas para toda
la vida, y que es posible que acabéis trabajando juntos o en empresas
similares. Habla con tus compañeros, tienen cosas interesantes que decirte.
Seguro.
Pero, ¡cuidado! Pronto llegará el profesor de turno, ese hombre
que viste raro y nos saca varios años, y que sabe mucho, muchísimo,
pero que quizá no se expresa de manera correcta, o no le entendemos,
o no quiere que el entendamos, o no sabe hacerse entender, o algo así.
Paciencia con él, estará nervioso, tratará de imponer su
autoridad, pero al fin y al cabo también ha sido estudiante.
Llega el descanso, y no hay lugar para conocernos mejor que la cafetería de nuestra facultad o escuela. Un bar con precios asequibles donde conversar, jugar a las cartas, intercambiar apuntes o, simplemente, pasar el rato. Un café, una cerveza, un bocata, un refresco, un pinchito, unas bravas, una ensaladilla rusa... Todo es posible aquí, pero no conviene abusar de ella, es altamente adictiva.
Tras alguna clase más, el estudiante vuelve a encontrarse sólo. ¿Dónde ir? Permitidme que os guíe a la biblioteca, lugar de estudio habitual, donde reina el silencio, donde coger libros que complementen tus apuntes o aquellos que más te interesen, o echar un vistazo a la prensa diaria, a ver qué ha pasado en el mundo. Eso sí, que no se te olvide pedir el carnet para poder llevarte lo que elijas.
Tampoco te olvides de pasarte por reprografía, el lugar de las fotocopias,
uno de los objetos que mejor definen al estudiante universitario.Allí
tus queridos profesores dejarán enormes carpetas con apuntes, libros,
gráficos y demás para que el estudiante se alarme ante la llegada
de exámenes. Localiza también las máquinas de fotocopias
manuales y aprende a utilizarlas.
Bueno, el día se te está dando bastante bien.
Es un buen momento para enterarte de las diversas asociaciones que hay en tu facultad: políticas, culturales, de teatro, ecologistas, de homosexuales, proderechos humanos...
Nunca está de más entrar a conocerles, saber sus ideas, sus proyectos, sus aspiraciones, lo que buscan, y si nuestro perfil encaja con lo que ellos ofrecen.
Otro de los sitios por donde debemos pasar es por la bolsa de trabajo de la universidad o centro de orientación universitaria, un lugar donde inscribir tus datos, conocimientos, puestos de trabajo a los que quieres aspirar...
Es bueno saber dónde está para saber dónde acudir en busca de un empleo temporal, una beca de alguna empresa o un curso interesante. Suele haber una sede en todas las universidades. Infórmate.
Estarás agotado. Lo mejor para relajarse es comprobar el buen o mal estado del césped que rodea a tu lugar de estudio. Es el lugar preferido para las reuniones al aire libre, para relajarnos tras una mañana o una tarde de clases, o para saltarte alguna, claro.
Y ya que hablamos de zonas verdes, busca también las instalaciones deportivas, los sitios donde hacer deporte, la piscina, las pistas de fútbol y basket, el campo de rugby, las canchas de tenis, frontón, padel... Algunas dejan bastante que desear, pero el precio es económico.
Cuentos de Selectividad
J.R.
Érase una vez un niño que quería estudiar una carrera, tan sólo tenía doce años pero lo tenía muy claro. Con arrojo y tesón llegó a superar con éxito todos los cursos en un colegio público. Horas y horas pasaba el angelito pegado a su escritorio sin importarle el calificativo de “empollón” con el que le recibían joviales sus compañeros cada día en clase. Llegó la prueba definitiva, selectividad.
Su excelente expediente y su gran capacidad le llevaron a ver su deseo hecho
realidad.
La historia de ahora es más triste. Un niña vivía para
ser doctora, era su auténtica obsesión desde que trató
de diseccionar a su hermano pequeño “para ver por qué le
duele el estómago”, según contó a su madre. Estudiaba
en un instituto público y sus padres no tenían mucho dinero. Selectividad
le supuso un esfuerzo máximo que no se vio recompensado con la nota requerida
para medicina. Su vocación se vio frustrada y tuvo que optar por otra
carrera ya que la única opción, una universidad privada, escapaba
a su capacidad económica.
Este cuento es más corto, pero no por ello menos instructivo. Un chico
no quiso estudiar para esta decisiva prueba, prefirió ir a la piscina,
fumar sus cositas, y “no dar el callo”. Craso error, suspendió
y tuvo que esperar a septiembre donde, además de fastidiarle el verano,
no pudo escoger la carrera que quería .
Y por último el estudiante feliz, al que todo le sale bien. Tiene mucho
dinero, se toca los c..., estudia en un colegio privado, aprueba raspada la
selectividad y además ¡¡acabó estudiando lo que quería!!.
Colorín, colorado.
Entrevistamos a Doña Universidad
Para nadie es fácil comenzar en un sitio nuevo. Supongo que todos recordaréis vuestro primer día de colegio, de instituto o simplemente en cualquier trabajo. Nervios, inquietud, dudas, caras nuevas, edificios distintos y vosotros perdidos, sin saber dónde ir, a quién preguntar o dónde encontrar las respuestas a todas vuestras cuestiones. La Universidad, la mayor institución del Saber, no ha querido dejar pasar la oportunidad de aclararos todas esas lagunas que se os pueden presentar en esta nueva etapa de vuestra vida. Solícita y amable nos recibe en un despacho austero, sencillo, muy por debajo del reconocimiento y prestigio que la rodean. Sin más preámbulos la asaltamos con todo un batallón de preguntas. Espero que os aproveche...
Javier Rubio
¿Qué títulos universitarios impartes?
-Los primero que tienes que saber es que los estudios universitarios están
divididos en ciclos. Es decir, son títulos de primer ciclo los estudios
de tres años que equivalen a una diplomatura como arquitectura técnica
o enfermería. Además de aquellos que tienen cuatro, cinco, incluso
seis cursos, como medicina, derecho, o filosofía. También hay
titulaciones que son sólo de segundo ciclo a la que puedes acceder habiendo
superado el primer ciclo de una titulación diferente. Y si has obtenido
un título de segundo ciclo, es decir, una licenciatura, si quieres, puedes
continuar los estudios de tercer ciclo obteniendo con ello el título
de doctor tras cursar un programa de doctorado.
¿Cuánto dinero cuesta estudiar un título en una de tus
sedes?
-Aproximadamente el primer año de matrícula, si no obtienes una
beca, te costará entre 450 y 900 euros, pero tienes que tener en cuenta
que al importe de la matrícula debes sumarle una serie de gastos suplementarios
e inevitables, como el alojamiento, el transporte, fotocopias, comedor, o libros.
¿No puedo rebajar este precio?
-Si has conseguido tener matrícula de honor en COU tendrás la
matrícula gratuita, en el caso que tengas tres o cuatro hermanos pagarás
el 50% de la matrícula y en el caso de que tengas más de cuatro
hermanos tu instancia en la Universidad será gratuita. Además
puedes obtener becas a través del Ministerio.
¿Cómo puedo saber la nota que necesito para entrar en la carrera
que quiero?
-No existe una nota mínima preestablecida en cada titulación pues
la nota de corte es la resultante del proceso de adjudicación de plazas.
Esto depende de la reacción entre la oferta de plazas y la demanda de
estudiantes que haya. Resumiendo, ahora mismo no puedes saber qué nota
exacta necesitas para cursar la titulación que deseas, aunque te puedes
remitir a las del año pasado, muy fiables en este sentido, ya que la
variación de año a año suele ser mínima.
¿Qué es el distrito abierto?
-Es la posibilidad de que un alumno pueda pedir plaza en cualquier universidad
sin tener en cuenta dónde haya realizado su examen de selectividad o
dónde cursó el bachillerato.
¿Y la preinscripción?
- Es el procedimiento administrativo por el que se regula la asignación
de plazas universitarias en carreras que posean un límite de admisión
de alumnos; por lo tanto tendrás que solicitar preinscripción
tanto si solicitas plazas por el distrito ordinario del alumno como por el distrito
abierto. De este modo la preinscripción supone rellenar un impreso solicitando
plazas en titulaciones según tu orden de preferencia. También
tendrás que acreditar tu pertenencia al distrito universitario y presentar
la calificación de selectividad, pero ten en cuenta que los plazos de
preinscripción varían, según los distritos, desde mediados
de junio hasta mediados de julio.
¿Cuándo sabré los resultados de las solicitudes de preinscripción?
-Tienes que estar atento a partir de las segunda quincena de junio, y podrás
consultarlas tanto en las respectivas universidades como en sus páginas
web.
¿Y si obtengo plaza en la carrera que deseo, qué debo hacer?
-Lo primero es informarte del plazo, que se suele publicar con la lista de admitidos,
y ve a matricularte. En el caso de no hacerlo perderás inevitablemente
tu plaza que será ofertada a un alumno que esté en lista de espera
para entrar en la carrera.
Tengo otra duda, ¿qué hago si tengo plaza en una titulación
que no he elegido?
-Para empezar tendrás que realizar una matrícula provisional en
la titulación en la que hayas sido admitido, aunque no sea la primera
de tus opciones. Habrás quedado por lo tanto en la lista de espera de
las titulaciones que te interesaban más. ¡Ojo!, son plazos muy
cortos, estáte atento para ver si finalmente obtienes plaza para tu titulación
deseada.
Tengo un amigo que va a aprobar por los pelos COU. ¿Qué tiene
que hacer si no le admiten en ninguna titulación?
-Tu amigo estará en la lista de espera de todas ellas y por lo tanto
deberá acudir a la oferta de plazas a “alumnos en lista de espera”.
Si estoy cursando una titulación y me doy cuenta de que no me gusta
y decido cambiarla por otra, ¿qué debo hacer?
-Obviamente tendrás que obtener la plaza a través de los sistemas
de preinscripción, y si obtienes plaza en la otra titulación podrás
pedir adaptaciones de créditos de libre configuración y convalidaciones
de asignaturas.
¿Y si lo que quiero es cambiarme de ciudad y seguir cursando los mismos
estudios u otros diferentes?
-Podrás ser admitido por traslado, sin necesidad de realizar preinscripción,
pero para realizar esto tendrás que cumplir tres requisitos: continuar
los mismos estudios, tener al menos superados 60 créditos y no haber
agotado las convocatorias establecidas en las normas de permanencia que sean
aplicables. Para el traslado presento dos plazos, uno en julio para los que
cumplen los requisitos en la convocatoria de junio y otro en octubre para los
que los cumplen en la convocatoria de septiembre. Pero lo que sí te aconsejo
es que te pongas cuanto antes en contacto con el centro al que quieres acceder
para ponerte al día de los requisitos, documentación y plazos.
¿Y si quiero estudiar en otro país?
- Existen tres opciones. La primera es terminar los estudios de secundaria y
posteriormente realizar los estudios universitarios en el país deseado.
La segunda opción es cursar un semestre o un curso completo en otro país
a través de los programas de intercambio. La tercera opción es
la cursar los estudios de postgrado en el extranjero.
¿Podrías explicarme en qué consisten los programas de
intercambio?
- A través de este tipo de programas las universidades europeas te permitirán
estudiar, dentro de tu especialidad, un curso o semestre. Para poder costearte
tu instancia en el extranjero, recibirás una ayuda económica de
la Unión Europea y del Ministerio de Educación. La beca Erasmus
y la Sócrates son las importantes así como las más concurridas.
De la misma manera, existen otros programas como el de Cooperación Interuniversitaria
con países latinoamericanos o el Programa de ampliación de estudios
de lenguas en el extranjero, convocado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
¿Qué tipo de becas o ayudas económicas existen para realizar
estos estudios?
- En el caso de España existen distintos programas específicos,
entre los que podemos destacar la Beca Fullbright para cursos en Estados Unidos,
la convocatoria del Ministerio de Asuntos Exteriores para estudios de investigación,
Becas Mutis para especialización en américa Latina, Becas de Formación
del Personal Investigador para cursar estudios de postgrado.
¿Qué son los créditos de libre configuración?
-Son asignaturas, seminarios u otras actividades que el alumnado pueda elegir
libremente pues tiene que completar un número de créditos de libre
configuración establecidos en su plan de estudios.
¿Hay alguna manera de elegir las asignaturas para obtener los créditos
de libre configuración?
-Existe un catálogo de las asignaturas a las que puedes acceder para
cursar créditos de libre configuración teniendo en cuenta que
cada titulación tiene su propio catálogo de libre configuración.
So quieres puedes cursar como libre configuración asignaturas optativas
de tu propia carrera. También es interesante saber que a través
de cursillos, conferencias, congresos, jornadas o cursos de verano puedes obtener
créditos de libre configuración.
Pero, ¿qué es un crédito?
-Es el equivalente a diez horas lectivas, pudiéndose ser teóricas
o prácticas. Ten en cuenta que cada asignatura tiene un valor en créditos,
que representa tanto las horas de clase que se van a impartir en la signatura
como lo que cuesta la misma. Y es que para obtener una titulación deberás
conseguir el número de créditos que establezca el plan de estudios
de tu facultad.
¿En qué se diferencia una asignatura obligatoria y otra optativa?
- Las asignaturas troncales son las que están en todos los planes de
estudios sea cual sea la universidad que lo imparte. Las obligatorias son las
asignaturas que inexorablemente tienes que realizar en la carrera porque son
genuinas de la universidad en las que estas, ya que no necesariamente están
presentes en otras ciudades donde se implantan la misma carrera. Las asignaturas
establecidas por cada universidad que el alumno puede elegir libremente se llaman,
en este caso, optativas.
Reválidar para demostrar lo que sabemos
Qué es la Reválida
Los alumnos que deseen obtener el título de bachillerato y acceder a
la universidad deberán superar una prueba de reválida, que técnicamente
se denominará Prueba General de Bachillerato (PGB). El contenido de la
prueba al final del bachillerato será elaborado por profesores de educación
secundaria y universitarios.
Los primeros alumnos que tendrán que realizarla serán, presumiblemente,
los que empiecen 1º de bachillerato en el curso 2003-2004 (que actualmente
están estudiando 3º de la ESO).
Se prevé que la selectividad desaparecerá el curso siguiente,
cuando esos mismos alumnos concluyan el 2º de bachillerato. Con la nueva
Ley Orgánica de Universidades (LOU), las universidades tienen libertad
para decidir si hacen pruebas de acceso a la universidad y en qué consistirán.
El Gobierno prevé implantar así una prueba que desapareció
con la Ley General de Educación de 1970. Se plantean incluir un examen
oral para medir los conocimientos y la madurez de los alumnos, mediante una
exposición o un debate.
La reválida va a ser más difícil que la selectividad, más
memorística y con más temario al incluir las materias de los dos
cursos de bachillerato. Se podría realizar en los mismos centros de Secundaria
donde se estudie.
Cuatro itinerarios
El Ministerio dividirá a los alumnos a los 14 años en cuatro itinerarios,
que cursarían los estudiantes en 3º y 4º de ESO (de los 14
a los 16 años), según el futuro que quieran elegir: llegar a la
universidad, formarse en un oficio o trabajar.
De tal modo, se diferenciarán quienes vayan a cursar el bachillerato,
a los que se dirijan a la Formación Profesional y a los encaminados a
la inserción laboral, es decir, quienes quieran dejar de estudiar a 16
años y ponerse a trabajar.
El cuarto itinerario lo cursarían los que no obtienen el graduado en
educación secundaria y, por tanto, hayan tenido el temido “fracaso
escolar”. Según los cálculos del ministerio, el 30% de los
alumnos no llegan a superarlo, uno de los datos en los que se ha basado el Partido
Popular para sacar adelante su Ley de Calidad.
Los estudiantes de todos las opciones recibirán el mismo título,
pues habrán cursado algunas materias comunes junto a las específicas.
El título de bachillerato comprende así a los alumnos que hayan
estudiado las asignaturas de cada opción.
Cada itinerario estará configurado con una “combinación
de asignaturas” relacionadas con los estudios a los que esté encaminado.
La elección de los itinerarios será voluntaria por el alumno,
pero siempre supeditada al consejo de los profesores y al de sus progenitores.
Repetición de curso
La Ley de Calidad del Gobierno de Partido Popular traerá el fin de la
promoción automática en la ESO, introducida por el último
gobierno socialista, lo que implicará recuperar la repetición
de curso de los alumnos que no cumplan con las asignaturas que forman parte
del período lectivo.
Para los miembros del ministerio, el permiso consagrado en la LOGSE de poder
pasar de nivel con varias asignaturas suspendidas no ha hecho sino desmotivar
a los estudiantes y relajarles, cuando lo que se pretende es buscar su esfuerzo
ante la perspectiva de acceder a una educación superior.
Todos los cursos se pueden repetir una vez nada más. Se puede cambiar
de opción si la elegida no resulta fructífera o apropiada para
el estudiante, como ocurría con la anterior separación por materias
a estudiar, entre ciencias y letras, mixtas o puras.
Los alumnos pueden permanecer en el sistema hasta los 18 años, pero no
a voluntad, sino cuando los profesores lo consideren oportuno en función
de sus aptitudes y actitudes.
En 1º y 2º se repite con más de tres asignaturas suspensas,
y en 3º y 4º, con más de dos. Al finalizar 4º se puede
conseguir el título con una o dos asignaturas suspendidas, siempre que
la media sea de aprobado. Repetir curso volverá a ser, de tal forma,
motivo de preocupación del escolar.
Una prueba que no convence a casi nadie
Pedro Tortosa
La LOU, la nueva Ley Orgánica de Universidades aprobada este año
por el rodillo de la ministra de Educación y Cultura, Pilar del Castillo,
junto a la Ley de Calidad, realizada por el mismo equipo, contemplan la implantación
de una temida figura para los jóvenes que desean acceder a la universidad:
la reválida. Un nuevo examen, denominado Prueba General de Bachillerato
(PGB), indispensable para obtener el título de este nivel educativo y
poder acceder a la universidad.
Además, la nueva norma recuperará la repetición de cursos
que desapareció con la LOGSE y separará a los alumnos en cuatro
itinerarios a partir de los 14 años, orientados a la universidad, la
formación profesional o al mercado laboral, respectivamente. El cuarto
itinerario supondría un replanteamiento de la actual garantía
social, cursada por los estudiantes que cumplen 16 años antes de terminar
la ESO, es decir, quienes no obtienen el graduado en educación secundaria.
El argumento del PP para justificar estas medidas es que así la calidad
de la enseñanza que reciben los alumnos de secundaria va a mejorar y
que, sobre todo, terminará con el temido fracaso escolar. Por ello, desde
el Partido Popular se han lanzado a una dura campaña de desprestigio
de las enseñanzas medias actuales, en las que se les tachaba de "ineptos",
de no escribir más que faltas de ortografía y otras lindezas por
el estilo, destinadas sin duda a allanar el camino de la denostada reválida
en muchos ámbitos.
El Sindicato de Estudiantes no ha tardado en poner el grito en el cielo. En
su opinión, la reválida no es más que “una nueva
criba y un obstáculo para impedir el acceso de centenares de miles de
jóvenes a la enseñanza superior, ahorrándose así
dinero en la universidad pública”. Y se quejan de que si no la
aprueban ni siquiera se obtendría el título de bachillerato, por
lo que han afirmado que el ministerio “ha declarado la guerra a todos
los estudiantes”.
Desde la oposición se ha argumentado que la pretensión del partido
en el poder no es sino controlar la prueba de acceso, para garantizar que, quienes
superen la reválida, hayan estudiado los contenidos que el ministerio
haya señalado.De esta manera se limita también la presencia de
las Comunidades Autónomas en el tema de la educación, uno de los
puntos que más ha escocido entre los partidos nacionalistas.
Los ciclos formativos, una alternativa a la Universida
Javier Rubio
Cada vez son más los jóvenes de nuestro país que optan
por los Ciclos Formativos. Son más de 130 los títulos que componen
esta oferta educativa del Ministerio de Educación. Divididos en ciclos
de grado medio y de grado superior, con una duración de uno o dos cursos
académicos, incluyen la formación en Centros de Trabajo -entre
dos y tres meses de media-. A ellos se acceden desde la Educación Secundaria
Obligatoria y, una vez finalizado, se puede pasar al Primer Ciclo Universitario,
por lo que no es para nada incompatible con el estudio de una carrera, además
de facilitar la obtención de un título de Técnico en la
especialidad escogida.
La información sobre esta interesante alternativa a la Universidad se
pueden obtener a través de la página web del Ministerio, en los
propios centros, o en la Consejería de Cultura y Educación de
cada comunidad. Los criterios de admisión se rigen, sobre todo, por la
renta anual de la unidad familiar, la proximidad del domicilio al centro o la
existencia de hermanos matriculados en el mismo, y el plazo de presentación
de solicitudes comienza a mediados de abril y finaliza a comienzos de mayo.
Cada alumno tiene derecho a presentar una única instancia. De no obtener
el curso solicitado, puede presentar otras titulaciones a las que opte por orden
de preferencia a fin de que no pierda un año. Los centros, repartidos
por todas las comunidades autónomas, están habilitados para facilitar
a los alumnos las condiciones y enseñanzas necesarias para integrarse
con las mejores garantías a un puesto laboral.
Una oferta de lo más variada
J. R.
Los Ciclos formativos abren una enorme cantidad de opciones al joven de hoy.
No sólo es una escuela que bien le puede servir para acceder al mercado
laboral con relativa prontitud, sino que también es un puente para llegar
a la Universidad a través de los Ciclos Superiores, si en su momento
no obtuvo la nota necesaria. Además, cuenta con el acicate de no tener
que pasar por la temida selectividad.
Veintidós familias profesionales componen la oferta lectiva de esta vía
de formación profesional. Actividades agrarias, actividades marítimo-pesqueras,
administración, artes gráficas, comercio y marketing, fotografía,
comunicación, imagen y sonido, informática, química, mecánica,
estética, sanidad, mantenimiento y servicios a la producción,
hostelería y turismo, madera y mueble, textil, confección, y un
largo etcétera, están contempladas en el programa de estos estudios.
Son muchos los jóvenes que, una vez finalizada la Educación Secundaria
Obligatoria, ven lejana la posibilidad de enfrentarse a cinco años de
carrera, y no por ello quieren perder la oportunidad de tener una profesión.
Durante los años que duran estos ciclos, el alumno realiza todo tipo
de pruebas y trabajos relacionados con sus estudios en los centros. Como complemento
de esta formación académica, estos ciclos contemplan la posibilidad
de realizar prácticas en centros de trabajo especializados. Durante unos
meses -dos o tres, variando según la titulación- el alumno conocerá
a fondo todos los entresijos de su especialidad in situ, merced a los convenios
fijados con distintas empresas de los distintos sectores. A través de
estas prácticas -no remuneradas- pueden incluso optar a quedarse en el
mismo Centro de Trabajo una vez finalicen sus estudios. Esta posibilidad, ni
siquiera dispuesta en carreras universitarias de cinco años, facilita
al alumno una pronta aclimatación a lo que va a ser su profesión.
Al igual que cualquier otro estudio, cuentan con becas estatales para ayudar
al alumno a afrontar los importantes gastos de material, transporte o matriculación.
Los pasos a seguir para obtener esta ayuda económica son los convencionales
de cualquier estudio. Estancos, institutos o Consejerías de Cultura y
Educación facilitan a todo aquel que lo requiera los formularios, debiéndose
entregar posteriormente en el centro en donde se desea cursar el ciclo.
Sin duda, suponen uno de los caminos más fiables que se ofrecen al estudiante
de hoy para acceder a una profesión técnica sin tener que pasar
por la Universidad, aunque en modo alguno excluyan esta posibilidad, como ya
hemos visto. Dentro de un mundo laboral en el que cada vez se exige más
experiencia y conocimiento de la tarea que deben desempeñar a los jóvenes,
estos ciclos, hijos de la antigua Formación Profesional (F.P.), vienen
a ser el complemento ideal, a la obtenida en el bachillerato.
Escuela de circo.
Si te interesa el mundo del circo, has de saber que en Barcelona está
el principal centro de formación de artistas. Lo encontrarás en
el Ateneu de Nou Barris, donde se dan clases para todas las edades. http://www.noubarris.net/ateneu
Arte dramático. La real Escuela Superior de Arte Dramático y Danza
(Resad) ofrece tres estudios: dirección de escena y dramaturgia, interpretación
y esceneografía. Está en la Avenida de Nazaret, 2, (Madrid). Teléfono:
915042151.
Canto. Si quieres intentar convertirte en un profesional del cante puedes acudir
a la Escuela Superior de Canto, centro único en España. Calle
San Bernardo, 44, (Madrid). Teléfono: 915328533
Música
Aglutinan estos estudios desde clases de instrumentos hasta flamenco o persusión.
Real Conservatorio de Música: Calle de Doctor Mata, 2, (Madrid). Teléfono:
915392901