nº referencia: 1044 || Fecha:24/06/2008
Cuarto día en Alemania

Para empezar el día con energía hemos desayunado a las siete de la mañana y también nos hemos preparado los bocadillos para la comida. A las ocho en el autobús dirección frontera de Austria.

El ambiente en el autobús ha sido relajado durante todo el viaje. Quizás demasiado relajado. Algunos no habían dormido demasiado y han aprovechado el viaje para recuperarse.

Al llegar a los pies de la montaña donde se encuentra la cueva de hielo, hemos cogido un minibús y luego hemos empezado la marcha. Menos mal que el telesférico nos ha aliviado la subida (algunos incluso han superado sus miedos y sus vértigos), aunque solo un poco. Luego más caminar. Entre los caminantes alguien ha dicho: "Espero que la cueva merezca la pena". Cuando por fin hemos llegado a la boca de la cueva hemos empezado a sentir el frescorcillo. Nos hemos equipado para entrar.Uff!!!! Entre el frío y los 700 escalones parecía que no íbamos a poder apreciar la belleza del lugar, pero sí. En la encuesta realizada a la salida de la cueva los comentarios eran que sí había merecido la pena.

Hemos comido en otro restaurante improvisado (la entrada de la cueva). Y después, pues nada, a bajar todo lo que habíamos subido antes.

El último tramo en el minibús ha sido "interesante" y caluroso: cuarenta personas en un minibús, sentados como podíamos (otros de pie), intentando no perder demasiado el equilibrio en las curvas.

Para terminar el día hemos estado paseando por el centro histórico de Salzburgo. A juzgar por los comentarios, Salzburgo también ha gustado.

Adjuntamos un minireportaje gráfico del día.

Fernández González, Ana Mª

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Hay 1 respuestas

nº referencia: 1045 || Fecha:25/06/2008 || Nombre: Montes Valdunciel, Mercedes || Profesor/a

¡Hola Ana!.¡Ya está bien de darnos envidia!, ¡menos mal que por lo menos os cansáis! y os cuesta llegar a los sitios, jajaja.

¡Qué sigáis disfrutando!.

Un beso a todos