Uno de los primeros efectos visibles de esta “sabiduría de las masas” es el poder de convocatoria.
Esto quedó demostrado el 4 de febrero de 2008 para Colombia y el mundo, cuando, según datos
de los organizadores (http://www.colombiasoyyo.org ), 13 millones de personas en 183 ciudades de diferentes
países marcharon en contra de las Farc, en respuesta a la convocatoria que a través del grupo de
Facebook “Un millón de voces contra las Farc” se realizó durante un mes, a partir
del 4 de enero. Al momento de escribir estas líneas, dicho grupo cuenta con 305.211 miembros.
Grupo en FaceBook “Un millón de voces contra las Farc”
Seis días después de la marcha, el escritor peruano Mario Vargas Llosa publicó lo siguiente en una
columna titulada “No más Farc”, en el diario
El País de España:
“Esta es una historia que sólo podía haber ocurrido en nuestro tiempo y que muestra mejor que
ningún ensayo científico la revolución cultural y política que ha significado para el mundo el
Internet. Óscar Morales Guevara, ingeniero colombiano de 33 años, apolítico y residente en
Barranquilla, irritado con la iniciativa del presidente venezolano Hugo Chávez de pedir a la Unión
Europea que retirara a las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) de su lista de
organizaciones terroristas y las promoviera a la dignidad de guerrillas combatientes, quiso dejar
sentada su protesta y se instaló ante su ordenador. Como miembro de Facebook, la más extendida
red social de Internet, propuso crear, dentro de este espacio, la comunidad virtual ‘Un millón de
voces contra las Farc’. [...] A las pocas horas varios centenares de personas se habían afiliado a su
proyecto y en pocos días los adscritos eran millares. Las incorporaciones a la comunidad recién
creada llegaron a alcanzar el ritmo de dos mil por hora. Uno de estos entusiastas, Carlos Andrés
Santiago, un joven de 22 años de Bucaramanga, sugirió entonces la idea de la Marcha por la Paz
del lunes 4 de febrero. Lo ocurrido ese día en casi todas las ciudades de Colombia y en muchas
decenas de ciudades del resto del mundo, incluso en lugares tan sorprendentes como Bagdad, una
aldea del Sáhara, Moscú y la capital de Ucrania, quedará como un hito para la historia moderna. No
hay precedentes para esta extraordinaria movilización de millones de personas, en cinco
continentes, en contra del terror y el embauque políticos encarnados por las Farc [...] esa
movilización en favor de la paz y de la verdad [es un] ejemplo es extraordinario. No sólo ha servido
a su país y a la decencia. Nos ha mostrado el arma poderosísima que puede ser la tecnología
moderna de las comunicaciones si la sabemos usar y la ponemos al servicio de la verdad y la
libertad”.