Artículo de PEDRO SIMÓN del periódico "EL MUNDO"
Estos son algunos de los principales puntos que se incluyen en la sexta reforma educativa que hay en España en 27 años de democracia:
No será computable para pasar de curso, ir a la universidad u obtener becas. Según especificó la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la materia no «se debe imponer en la escuela como una asignatura ni obligatoria ni evaluable» y «no debe condicionar el futuro de los estudiantes a la hora de decidir si quieren ser médicos, jardineros, matemáticos o arquitectos».
El proyecto de reforma se preocupa de dejar claro el trato igualitario que dará la Administración a todas las confesiones religiosas. Con respecto a la católica, se ciñe a señalar que se basará en los Acuerdos Iglesia-Estado.
En la actualidad, la Religión se imparte como asignatura voluntaria a los alumnos que así lo deseen. Generalmente, su alternativa es o bien las llamadas actividades de estudio -que cada centro configura a su manera- o bien Sociedad, Cultura y Religión. Las notas obtenidas en Religión no cuentan para promediar de cara a la universidad, pero sí para pasar de curso.
Los alumnos con cuatro suspensos repetirán curso. Los que tengan dos podrán pasar. Los que pinchen en tres promocionarán sólo si así lo decide un equipo docente; eso sí, teniendo siempre que acudir luego a clases de refuerzo en las asignaturas que no fueron superadas.
Los alumnos podrán repetir una vez cada curso y sólo dos veces por etapa. Como novedad, el anteproyecto de la LOE establece que los estudiantes de 4º de ESO podrán repetir dos veces ese mismo año siempre y cuando no lo hubiesen hecho antes alguna vez durante la Secundaria. Habrá pruebas extraordinarias también en este curso centradas sólo en las asignaturas suspendidas.
La idea es que este curso sirva de preparación al Bachillerato , de puente con la etapa posterior, más aún cuando los expertos coinciden en que en España el Bachillerato es demasiado corto.
El Bachillerato constará de dos cursos, como hasta ahora. Quienes suspendan dos podrán pasar al curso siguiente, aunque tendrán pendientes las materias no aprobadas y deberán matricularse en ellas. La materia de Historia de la Filosofía , marginada en un principio como materia común a las tres modalidades de Bachillerato que hay, se incluye por fin y estará presente como asignatura obligatoria se estudie lo que se estudie.
La prueba de acceso a la Universidad calca en lo básico el modelo de la actual y denostada Selectividad . Los estudiantes sólo tendrán que examinarse para este control de las materias cursadas en 2º de Bachillerato.
El proyecto establece dos evaluaciones de diagnóstico en dos momentos determinados: 1º) Cuando los estudiantes terminen cuarto de Primaria (nueve años). 2º) Al concluir segundo de ESO (13 años).
La esencia de estas pruebas -que no computarán en el historial del alumno ni acarrearán calificaciones- es ver el estado de salud del 'enfermo' y las posibles recetas para mejorarlo. Precisamente el pasado curso, la Comunidad de Madrid (PP) realizó unas pruebas similares que no estuvieron exentas de polémica. Algunos padres no llevaron a sus hijos a hacer estos exámenes.
Según el Gobierno, la etapa tendrá «un carácter preventivo y compensador de las desigualdades ». Dice el proyecto que las administraciones garantizarán la gratuidad en el segundo ciclo de la etapa, de tres a cinco años -algo que, por cierto, ya sucede en muchas comunidades autónomas- y la oferta suficiente de plazas para todos los alumnos. El perfil del profesorado será de «especialista en educación infantil y contará con la ayuda de otros profesionales en el primer ciclo, de cero a tres años».
Los alumnos con peores calificaciones tendrán, ya desde Primaria, clases más reducidas e individualizadas con el objetivo de que recuperen el terreno en las asignaturas en las que cojean.
Tal y como pidió expresamente el Consejo de Estado, la LOE recoge el «deber de estudiar» como el primero de los cometidos del alumnado. Podría decirse que es una perogrullada, pero lo cierto es que no aparecía así citado (cosa que sí hacía la Ley de Calidad) y se habían recibido muchas críticas por ello.
Se crea una asignatura nueva que se impartirá en Primaria y en 4º de ESO. En Primaria se denominará Educación para la Ciudadanía . En Secundaria, Educación ético-cívica . Los populares critican que la materia será como la franquista Formación del Espíritu Nacional . El Gobierno señala que el objetivo es inculcar valores democráticos y adoctrinar en la tolerancia.
Los contenidos básicos de las enseñanzas mínimas «no requerirán más del 55% de los horarios escolares para las comunidades que tengan lengua oficial, ni del 65% para aquéllas que no lo tengan». Las críticas a este texto van el sentido de que se garantiza un tope, pero no un mínimo común a toda España.
Aunque el Gobierno señala que la LOE dignificará la figura del profesorado, lo cierto es que -con la intención de no enfadar más a las patronales de la enseñanza- se atenta contra el sentido común en algunos artículos. 'Verbi gracia', los centros concertados que despidan improcedentemente a un profesor sólo serán sancionados con falta leve.