Calendario

Mes actual        Ideas generales      Calendario árabe       Calendario gregoriano      Calendario republicano francés

 

DATOS

Día sidéreo:..........23 h 56 min. 4,09 seg.
Día lunar:..............24 h 50 min.
Día solar: .............Sobre 24 horas.
Día solar medio:.. 24 horas

Año solar:........... 365 días, 5 horas, 48 min. y 45,51 seg.
Año sidéreo:....... 365 días, 6 horas, 9 min. y 9,5 seg.
Año civil:............ 365 ó 366 días.
Año lunar:........... 354 días

Movimientos principales de la Tierra: 

   Rotación
  Traslación
  Precesión
  Nutación

 

DICIEMBRE


 

 

Calendario árabe

MES NOMBRE Días
1 Muhárram 30
2 Sáfar 30
3 Rabi al-awal 30
4 Rabi al-thaany 30
5 Jumaada al-awal

29

6 Jumaada al-thaany 30
7 Rajab 29
8 Sha'baan 29
9 Ramadán 30
10 Shawwal 29
11 Thw al-Qi'dah 30
12 Thw al-Hijjah 29

 

Muaran, Safar, Rabi 1, Rabí 2, Jornada 1, Jornada 2, Rajab, Saban, Ramadan, Laval o Chawal, Dulcada y Dulegia. 

 

Es decir, cada 33 años musulmanes equivalen a 32 años cristianos. Las intercalaciones se hacen añadiendo un día al final del mes de dulhiyah en los años 2º, 5º, 7º, 10º, 13º, 16º, 18º, 21º, 24º, 26º y 29º de cada ciclo de 30 años.

El día comienza con la caída del sol, y el mes comienza unos dos días después de la luna llena, cuando comienza a verse el cuarto creciente.

Ramadán

http://www.lavueltaalmundo.com/calendario.htm

http://prairial.free.fr/calendrier/calendarios.html

 

     Durante ese mes, todos los que han llegado a la pubertad han de abstenerse de comer, beber, fumar, usar perfumes y tener relaciones sexuales durante las horas diurnas, es decir, desde que sale el Sol hasta que se pone y empieza un nuevo día, ya que para los musulmanes los días empiezan a contarse después de la puesta del Sol, "cuando ya no es posible distinguir un hilo blanco de un hilo negro", y no a media noche, como hacemos quienes seguimos el calendario cristiano occidental.

 

 

Para pasar del año musulmán al cristiano G = H + 622 – (H/33)

Para pasar del año cristiano al musulmán H = G – 622 + (G - 622/32)

Donde:
G = año cristiano (gregoriano)
H = año musulmán (hégira)

-------------

 

  Para la reducción de fechas de uno a otro se emplean tablas comparativas especiales, cuando se quiere hacer una reducción exacta. Pero si lo que se quiere es solamente una reducción aproximada, puede hacerse uso de las dos fórmulas siguientes, en las que M designa el año musulmán y G el gregoriano: 

M = G - 622 + G - 622

32
G = M -  M  + 622

33

 

 

 

 

 


Conceptos fundamentales

    Un calendario es la forma que tiene una sociedad de contar el tiempo. Para ello se usan diferentes métodos astronómicos: solares, lunares o lunisolares. Los calendarios solares se fundamentan en la duración aparente de la rotación del Sol alrededor de la Tierra, unos 365 días. Los calendarios lunares se basan en el curso de las fases lunares, constan de 12 meses de 29 ó 30 días: 354 días. Sólo el calendario musulmán es estrictamente lunar. Los calendarios lunisolares son aquellos cuyo año dura, globalmente, 365 días pero los meses siguen las fases de la luna, por lo que necesitan incluir un mes adicional cada cierto tiempo. Pasar de un año de un calendario lunisolar un año gregoriano es, en principio, muy sencillo, basta con sumar o restar desde la fecha de comienzo de la era; sin embargo también hay que estar atento a la fecha en la que se comienza el año.

    Un año embolismal es aquel se compone de 13 lunaciones, añadiéndose una sobre las 12 de que consta el año puramente lunar, para ajustar los años lunares con los solares.

    Para comprender la dificultad de establecer un calendario conviene aclarar antes diferentes conceptos:

    Día solar verdadero: Período de tiempo que transcurre entre dos culminaciones consecutivas del Sol sobre un mismo meridiano. Se alcanza a mediodía, pero debido a la órbita elíptica de la Tierra, a lo largo del año se va adelantando o atrasando. Es más largo que el día sidéreo porque para que el sol llegue a la altura del mismo meridiano además de completar una revolución sobre el eje de la Tierra debe compensar el movimiento de traslación recorrido.

    Día sidéreo: Tiempo siempre igual que tarda la Tierra en dar una vuelta entera alrededor de su eje polar y durante la cual se efectúa una revolución aparente completa con respecto a las estrellas fijas. Su duración es de 23 h 56 min. 4,09 seg.

    Día solar medio: Para superar las diferencia entre el día solar verdadero y el día sidéreo se hace una media, por lo que se considera que el día dura 24 horas. Las diferencias se calculan en la ecuación del tiempo y se expresan en una curva llamada analema. El día solar medio se toma como unidad de tiempo fundamental para hacer el calendario.

    Día lunar: Intervalo de tiempo entre dos pasos sucesivos de la Luna por un meridiano concreto. Dura 24 h 50 min., ya que al movimiento de rotación de la Tierra hay que añadir el tiempo que tarda la Luna en realizar su movimiento de translación alrededor de la Tierra. Esta es la explicación de por qué las mareas se retrasan 25 minutos cada 12 horas. Desde el siglo II a.C. hasta 1925 los astrónomos contaban los días de luna a luna.

    Año trópico o solar: Tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos y reales de la Tierra, o aparentes del Sol, por el mismo equinoccio o el mismo solsticio. Consta de 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,51 segundos. Disminuye 5 segundos cada mil años. Este es el tipo de año en el que se basa nuestro calendario, constatado por el paso del equinoccio vernal.

    Año sidéreo: intervalo de tiempo durante el cual la Tierra realiza una revolución completa alrededor del Sol, con respecto a las estrellas. Consta de 365 días, 6 horas, 9 minutos y 9,5 segundos. La diferencia entre el año trópico y el sidéreo es producto de la precesión de los equinoccios.

    Año civil: Para superar la diferencia entre el año trópico y el año sidéreo se considera que el año civil consta de 365 ó 366 días.

    Año lunar: Período de 12 revoluciones sinódicas de la Luna. Consta de 354 días.

    Lunación: Tiempo que tarda la Luna en pasar de una conjunción con el Sol a la siguiente.

    En resumen: ni todos los días duran lo mismo, ni la Tierra tarda un número exacto de días en completar su órbita alrededor del Sol.

    La división del día en 24 horas es muy antigua, y han coincidido en ella muchos pueblos. Otra cuestión es cuándo comienza el día. Hoy en día se considera que el día comienza a media noche (como los antiguos egipcios) y el día se divide en dos partes de doce horas (aunque modernamente, en asuntos internacionales, se cuenta un solo período de 24 horas). Los astrónomos, como Claudio Tolomeo, cuentan 24 horas a partir del mediodía. En la antigüedad, y actualmente los judíos y los árabes, consideran que el día comienza con la salida del sol. Los griegos contaban 12 horas de la salida a la puesta del sol y otras 12 durante la noche, por lo que la duración de las horas variaba a lo largo del año.

    La semana es el conjunto de 7 días. Se trata de un período arbitrario, aunque hay quien considera que se debe a los siete planetas conocidos en la Antigüedad: Saturno, Júpiter, Marte, el Sol, Venus, Mercurio y la Luna. En Egipto cada una de sus 24 horas del día estaba consagrada a un planeta, sucesivamente, y el día recibía el nombre de su primera hora. Hay quien afirma que los días de la semana son siete porque Dios tardó seis días en crear el mundo y el séptimo descansó, pero esta división se da también en pueblos que ni conocían ni se guiaban por la Biblia.

    La era es un punto fijo o fecha determinada de un suceso, desde el cual se empiezan a contar los años. En cada calendario veremos diferentes eras, y es que en la historia se pueden encontrar documentos fechados según esos acontecimientos, y siguiendo, normalmente, el cómputo de años que hace el calendario.

    Un ciclo es un período de tiempo o cierto número de años que, acabados, se vuelven a contar de nuevo.

 

 

Calendario gregoriano

    El calendario gregoriano es el usado en la actualidad internacionalmente, y el propio del mundo occidental.

    Constantino, además de establecer el descanso semanal, decretó varias fechas fijas para celebrar fiestas, como Navidad. Pero se planteó un problema para determinar la fecha de la Pascua de Resurrección, y es que había sido durante la pascua judía, y esta, al depender de un calendario de base lunar, era una fiesta móvil en el calendario solar. La cuestión de la determinación de la Pascua de Resurrección se trató de resolver en el primer concilio de Nicea (325), el primer gran concilio de la cristiandad, y el de la creación de una Iglesia universal (católica) que estuviese ligada al Estado. Entre todos los dogmas y doctrinas que salieron del concilio, a nosotros nos interesa la solución que dieron para fijar la fecha de la Pascua de Resurrección: el primer domingo posterior a la primera luna llena después del equinoccio de primavera, excepto si coincidía con la pascua judía. Ante la imposibilidad, para la época, de precisar cuándo se produciría el siguiente equinoccio vernal se decretó que fuese, invariablemente, el 21 de marzo. Esta solución planteará un problema muy grave para los cristianos, cuando se haga evidente que el calendario juliano pierde un día cada 128 años, y por lo tanto cada año se hacía más notorio que la fecha de la Pascua de Resurrección se atrasaba con respecto al equinoccio. Además, hubo dos fórmulas para calcular la fecha de la Pascua; la de los astrónomos de Alejandría, que tomaba como referencia el 21 de marzo y la de la Iglesia de Roma que tomaba como referencia el 25 de marzo. Con el tiempo se celebraría la Pascua en fechas diferentes. Se hacía necesaria una reforma.

    El nuevo calendario surgirá de la reforma que el papa Gregorio XIII (1502-1585) ordenó hacer para compensar las desviaciones del calendario juliano y hacer coincidir el año civil con el año trópico. La tarea recayó en una comisión, que dirigida por Cristóbal Clavio que basándose en los cálculos Luigi Lilio (el auténtico artífice de la reforma), presentó el nuevo calendario al papa. Los cálculos supusieron un día medio de 24 horas y un año medio de 365 días, 5 horas, 49 minutos y 20 segundos (26 segundos más que el año real). Para ello se alternarían años de 365 días, años de 366 días. El calendario gregoriano intercala un año bisiesto cada cuatro años, pero no cuenta como bisiestos los años seculares (los que terminan en doble cero: 1800, 1900, 2000), excepto cuando las dos primeras cifras son múltiplo de 4, como el 2000. Esta excepción se produce porque con los cálculos de Luigi Lilio se produce un error de un día 134 años, o lo que es lo mismo 3 días cada 402 años. Había, pues, que suprimir tres días cada 402 años. Como esta cifra está relativamente cerca de 400 se acordó que no fuesen bisiestos los años terminados en doble cero (100, 200 y 300) pero sí el 400 y sus múltiplos. De esta manera se produce un error de sólo un día cada 3323 años. No obstante, si se suprimiese un año bisiesto cada 128 años, el error acumulado sería menor a un día cada 100.000 años.

    El calendario se adoptó en 1582 y como en los 1.257 años de vigencia del calendario juliano se habían acumulado 10 días de retraso, se estableció que el día siguiente al 4 de octubre de 1582 fuese el 15 de octubre de 1582. El año comienza el 1 de enero.

    El calendario gregoriano consta de doce meses: enero (31 días), febrero (28 ó 29), marzo (31), abril (30), mayo (31), junio (30), julio (31), agosto (31), septiembre (30), octubre (31), noviembre (30) y diciembre (31); y de una semana de siete días: lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo; que es independiente del mes. Para el cómputo eclesiástico el primer día de la semana es el domingo. Los días del mes se numeran correlativamente.

    El calendario gregoriano cuenta los años desde el nacimiento de Cristo: la era Cristiana. Esta costumbre ya venía practicándose con el calendario juliano desde el siglo VI en Italia y desde el siglo VIII de manera generalizada. Fue Dionisio el Exiguo quien en el año 527, realizó los cálculos, determinado que el nacimiento de Cristo había tenido lugar el 25 de diciembre del 753 desde la fundación de Roma (ab urbe condita), pero se equivocó en cuatro años. Este cómputo se aceptó a pesar de haber sido reconocido como erróneo, en al menos cuatro años y en la fecha concreta. La era Cristiana fue defendida, para las dataciones, por el papa Bonifacio IV en el año 607, y se fue adoptando lentamente en todo el mundo cristiano. El impulso definitivo los recibió de Carlomagno, que lo empleó para sus dataciones oficiales. En España comenzó a usarse en el siglo VII, aunque para documentos oficiales no se utilizó hasta el siglo XIV.

    La era Cristiana divide la historia en dos períodos, antes y después de Cristo. Los años se numeran a partir de 1, considerando como el primero el año en el que nació Cristo, y también el anterior a nuestra era. Contados de este modo los años bisiestos de después de Cristo son múltiplos de 4, pero los anteriores a Cristo son el 1, 5, 9, etc. Los años anteriores a Cristo se cuentan desde el 1 de enero hacia delante, de manera que el día anterior al 1 de enero del año 1 es el 31 de diciembre del año 1 a.C., y no el 1 de enero del 1 a.C. Claro que de esta forma febrero, por ejemplo, sería un mes de otoño que sigue al verano y no un mes de invierno que precede a la primavera.

    En el siglo XVI José Justo Escalígero (1540-1609), con el fin de reducir todas las eras a una sola, inventó el ciclo juliano. Este ciclo consta de 7.980 años sidéreos, producto de multiplicar el ciclo lunar (19 años), el ciclo solar (28 años) y la indicción (15 años). Los tres coincidían al comienzo del ciclo y no volverían a hacerlo hasta el final. No sólo considera el año, sino también el día sidéreo, por lo que no precisa ni de años o días medios y de años bisiestos. El primer año del ciclo juliano era el 1 de enero del 4713 a.C. Con este calendario no sólo se pueden fechar la mayor parte de los acontecimientos históricos sino que, además, al considerar sólo años y días sidéreos, sin bisiestos, permite datar con precisión acontecimientos astronómicos, de hecho es el ciclo usado hoy en día por los astrónomos.

    Hasta que no se adoptó el calendario gregoriano, y la costumbre de comenzar el año el 1 de enero, que era la fecha sancionada por la bula papal, se usaron diferentes fechas, que conviene tener en cuenta a la hora de datar hechos. Dionisio el Exiguo adoptó el 25 de marzo, día de la anunciación de la Virgen, como el comienzo del año y de la era Cristiana (estilo de la Encarnación). Esto se usó en Pisa hasta 1745, y en la corona de Aragón desde 1180 hasta el siglo XIV, tanto en Pisa como en Florencia hacían comenzar la era Cristiana el año anterior al cómputo, por lo que sumaban un año más. En Francia el año comenzaba por Pascua hasta 1563, por lo que el comienzo del año era variable. Lo más normal fue considerar que la era comenzaba el 25 de diciembre (estilo de la Natividad), usado en la mayoría de los reinos cristianos entre los siglos XIII y XV. Según esto Carlomagno, que fue coronado el día de Navidad del año 800, sería investido el primer día del año 801. La costumbre de comenzar el año el 1 de enero, como en la tradición romana es el estilo de la Circuncisión o estilo moderno. Este estilo se adoptó, en España, a comienzos del siglo XVI en Navarra y a comienzos del siglo XVII en el resto de la península, excepto en Cataluña que no lo adoptaría hasta finales del siglo XVIII. La mayoría de los reinos cristianos comenzaron a usar el estilo de la Circuncisión a lo largo del siglo XVI.

    La reforma gregoriana fue aceptada inmediatamente por los países católicos: España, Portugal e Italia. Francia lo adoptó en 1582, pero en diciembre (se pasó del 9 al 20 de diciembre); Dinamarca en 1582, los Países Bajos en 1583, los estados católicos de Alemania en 1584, los cantones suizos entre 1583 y 1590, Polonia en 1587, Hungría en 1590. Los estados protestantes no admitieron la reforma hasta 1700, la decisión se tomó en 23 de octubre de 1699, según la cual del 18 de febrero de 1700 se pasaba al 1 de marzo. Inglaterra no adoptó el calendario hasta 1752 (del 2 al 14 de septiembre, ya que se había acumulado un día más de retraso). Los últimos en adoptar, oficialmente, el calendario gregoriano han sido: Japón, 1873; China, 1912; Rusia, 1918 (hubo de quitar 13 días, del 1 al 13 de febrero); Rumanía y Yugoslavia, 1919; Grecia, 1924 y Turquía, 1927.

 

CALENDARIO REPUBLICANO FRANCÉS

El Calendario Republicano Francés fue adoptado por la Convención Francesa con las propuestas técnicas del matemático Joseph-Louis Lagrange. Intentaba adaptar el calendario al sistema decimal y eliminar las referencias religiosas. Comenzaba el 22 de Septiembre equinoccio de otoño, Y fijo su día uno del año uno el 22 de Septiembre de 1792, día de la proclamación de la República en el Juego de Pelota.

Comienza 22 de Septiembre de 1792
Tiene 12 meses de 30 días, más cinco días complementarios (seis los años divisibles por 4 y no por 100) estos días siempre son festivos y no pertenecen a ningún mes.

Los meses se dividen en tres décadas de 10 días: primidi, duodi, tridi, quartidi, quintidi, sextidi, septidi, octidi, nonidi y decadi (Desaparecen las semanas). No coinciden exactamente con los meses del Calendario Gregoriano, al empezar siempre la cuenta de los meses con el inicio astronómico de las estaciones. Tal y como se hace también con el Zodiaco griego.

Los nombres de los meses adoptan denominaciones de fenómenos naturales y de la agricultura:

  •  

     El resultado fue un calendario en que los meses tenían los siguientes nombres:

  
  
Correspondencia con el día de inicio del mes, según nuestro calendario
significado: mes de
1
Vendimiario
22 de septiembre
la vendimia
2
Brumario
22 de octubre
las nieblas
3
Frimario
21 de noviembre
las heladas
4
Nivoso
21 de diciembre
las nieves
5
Pluvioso
20 de enero
las lluvias (del latín pluviosus)
6
Ventoso
19 de febrero
los vientos
7
Germinal
21 de marzo
La germinación (del latín germinare)
8
Floreal
20 de abril
la floración (del latín floreus, en flor)
9
Pradial
20 de mayo
los prados
10
Mesidor
19 de junio
la siega de las mieses
11
Termidor
19 de julio
el calor (del griego therme, calor)
12
Fructidor
18 de agosto
los frutos

El calendario fue de aplicación civil en Francia y sus colonias Americanas y Africanas, hasta 1806 en que Napoleón Bonaparte lo suprime con otros signos de la democracia Republicana. Se volvió a reimplantar brevemente tras el derrocamiento de Napoleón y de nuevo fue usado también por la Comuna de París.

 

 

El año nuevo

Texto de RAÚL CADENA

Para muchas culturas, que conforman casi dos tercios de la población mundial, el uno de enero no significa nada. Hoy coexisten más de 40 calendarios distintos al occidental (cristiano) basados la mayoría de ellos en aspectos climáticos y/o religiosos diferentes. Entre las colectividades más importantes con calendario diferente al cristiano destacan la china, judía, musulmana e hindú.

 Muchas son las cosas que damos por sentadas, y una de ellas es que el año comienza el día primero de enero y que tiene 365 días, en doce meses.

A primera vista parece una verdad de perogrullo, pero no es así. El año podría empezar el primero de diciembre, o el 21 de marzo, o cualquier otro día y podría tener diez meses, o cuatro.

Como tenemos tan arraigada en nuestra mente la manera de medir el tiempo, la mejor manera de entender el calendario, es comenzar de cero.

Imaginémonos por un momento, que somos un hombre o mujer de las cavernas. Que no tenemos ningún conocimiento de la medición del tiempo. Sin embargo, sí sentimos el paso del mismo por nosotros. 

Al despertar vemos que el sol está de un lado del firmamento. A medida que transcurre el día, este se desplaza de oriente a poniente, a velocidad que nos parece uniforme. Al final de ese día, el sol está del otro lado y anochece.

Este ciclo se repite periódicamente. Lo llamaremos "DÍA".

Por otro lado, para definir el "ahora" podemos dividir el día en partes iguales, que llamaremos "HORAS". Y las horas en divisiones minutas: "MINUTOS". Y estos últimos en segundas divisiones: "SEGUNDOS".

Otra cosa que también observamos, es que los días no son enteramente iguales. A veces el período de luz es mas largo que el de la osscuridad, y a veces es al contrario. En el primero de los casos, esto sucede cuando hace mas calor. Y en el segundo caso, cuando hace frío.

Con esto podemos dividir el tiempo de otra manera, en ciclos de estaciones: Cuando hace frío, cuando está templado, cuando hace calor y cuando nuevamente está templado. A este nuevo ciclo le llamaremos año.

El año tiene puntos bien definidos: Cuando el día es el más corto y la noche más larga. Lo llamaremos solsticio de invierno.

Cuando el día es igual que la noche, lo llamaremos: equinoccio de primavera.

Cuando el día es el más largo, y la noche más corta, lo llamaremos: solsticio de verano.

Y nuevamente, cuando el día es igual de largo que la noche, lo llamaremos equinoccio de otoño.

También notamos que en el solsticio de invierno, el sol al mediodía, se encuentra muy al sur. Y en el solsticio de verano, más al norte.

Ahora bien, nos interesa saber cuánto dura ese ciclo que llamamos año.

Para determinarlo, contamos los días que pasan entre dos solsticios de invierno y determinamos que transcurren 365 días. Pero, no exactamente.

Como no nos gusta usar números muy grandes, dividimos el año en doce períodos iguales que llamamos meses. Los meses se aproximan al tiempo que transcurre entre una luna nueva y otra.

El asunto de las semanas es mas complicado. Corresponden a una cuarta parte del tiempo entre una luna nueva, y la siguiente. ( 29.5 días / 4 = aproximadamente 7 días.)

Ya sabemos cuánto dura el año, pero no hemos definido cuando debe empezar. Puede empezar en el equinoccio de primavera ( 21 de marzo), o en el solsticio de verano ( 21 de Junio.), o en el solsticio de invierno ( 21 de Diciembre ), o el día de tu cumpleaños, o cuando se nos antoje.

Originalmente el calendario tenía un uso principalmente religioso y agrícola. Desde el punto de vista religioso, para recordar las festividades. Y desde el agrícola, para marcar el inicio y terminación de las estaciones. E indicar los tiempos de siembra, apareamientos, cosechas etc.

Los calendarios son de dos tipos, Los solares ( 365 días), y los lunares ( 29.5 días). 

El calendario lunar se rige por el ciclo de 29 días y medio de la luna. En la antigüedad fue muy socorrido por la semejanza con el período menstrual de la mujer, y con el tiempo de preñez de 10 meses lunares.

Los Babilonios iniciaron el uso del calendario lunar, y descubrieron en 432 A. C. el ciclo metónico de 19 años. Que corresponde exactamente a 235 meses lunares. 

En el norte de Europa, las tribus Celtas, se regían por un calendario lunar. Donde la unidad de medida no era el día como en todos los demás, sino la noche.

Contaba con un ciclo de 62 períodos de 15 noches de luna creciente, y 15 de luna menguante. En el año de 1897 se descubrió en Coligny, una placa de bronce que data del siglo primero A.C., con una copia de este calendario lunar.

El calendario lunar es usado actualmente en el mundo del Islam, en estricta obediencia al profeta Mahoma y al dictado del Corán: "La luna nueva, fijará el tiempo para la población y para el peregrinaje " . Sin embargo, los países occidentalizados, han comenzado a cambiar hacia el calendario solar, al menos para los asuntos de orden civil.

En 1926, Mustaffá Kemaal Atatürk proclamó el fin del sultanato, y adoptó el calendario occidental.

Los Egipcios optaron por el calendario solar, de 365 días y un cuarto. Y son los precursores directos del calendario moderno que ahora usamos.

En América, la cosmografía estaba muy avanzada antes de la conquista Española. Los Mayas se regían por un calendario solar de excepcional exactitud.

El año solar es el tiempo de translación de la tierra alrededor del sol, y en este plazo se suceden las cuatro estaciones.

El día por otra parte, es el tiempo que tarda la tierra en girar sobre su eje, y dura 24 horas, y no tiene relación directa con el año solar.

Como el año solar dura 355 días 5 horas 48 minutos y 46 segundos, no es posible hacer coincidir el año, con un numero exacto de días.

Para subsanar este problema se optó por hacer el año de duración variable, estableciendo años cortos de 365 días y algunos largos de 366.

Siendo el calendario solar mas práctico, es el que se usa principalmente. Sin embargo los Judíos siguen empleando el calendario lunar. Y el calendario litúrgico de la iglesia Católica tiene elementos lunares y solares.

La Navidad está de acuerdo al calendario solar, pues se fija 3 días después del inicio del invierno (21 de diciembre). Y la Pascua esta conforme al la luna, pues el vienes santo es el anterior a la primer luna llena, siguiente del equinoccio de primavera ( 21 de marzo).

La definición de la Pascua florida, fue un tema de importancia especial para la iglesia primitiva, pues la Resurrección debía ser fijada en Domingo, y los conflictos sobre ese tema entre el patriarcado de oriente y el de Roma se volvieron agudos. Y a la fecha, motivo de desacuerdo entre las iglesias ortodoxa oriental, y la católica.

En el primer concilio ecuménico de Nicea en 325, se estableció el uso del calendario lunar para las fiestas de semana santa. 

Desde tiempo inmemorial se sabe que el año, comprende las cuatro estaciones:

Invierno, Primavera, Verano y Otoño. Y que ese ciclo tiene una duración fija, de un año.

También es sabido que el Sol se mueve diariamente de oriente a occidente y que nunca pasa exactamente por el mismo lugar.    En verano se encuentra más arriba (cerca del cenit ). Y en el invierno más al sur. ( En el hemisferio Boreal.).

Cuando se encuentra más al sur, es tiempo de frío, y las noches son largas y los días cortos. Estamos en el solsticio de invierno.

Cuando está más al norte, hace calor y las noches son cortas y los días largos, es el solsticio de verano.

Al inicio de primavera y del otoño, las noches y los días son de igual duración , son los equinoccios. 

Lo lógico desde ese punto de vista, es dividir el año en cuatro meses. Y el inicio de cada uno debería ser al comienzo de una estación. El problema es que esos meses no comprenden una cantidad exacta de días. Por lo que habría que empezar el año a diferentes horas del día, y el calendario se complica enormemente.

El calendario actual es el producto de imitaciones y remiendos de otros mas antiguos.

El que ahora usamos fue adaptado del Egipcio, por Julio César, quien eligió el inicio del año de una manera más o menos arbitraria. Modificando así, el calendario romano antiguo de 355 días, y que comprendía 10 meses.

Iniciándose el año el primero de marzo, aniversario de la fundación de Roma (en 753 A.C. " Ab Urbe Condita ").

La intención de Julio César era establecer un calendario de 365 días y cuarto, fijando un año bisiesto cada cuatro. Con 10 meses cada uno, y haciendo coincidir el inicio del año con el día más corto (solsticio de invierno, lo que hoy es el 21 de Diciembre).

Con ello, el invierno comenzaría el primero de enero.

No se pudo, el pueblo Romano era muy supersticioso y deseaba un calendario lunar. Exigió a través del senado, que el año comenzase en la luna nueva de ese año, la que se presentó 10 días después del solsticio de invierno.

Es por ello que el invierno comienza 10 días antes del año nuevo ( 21 Diciembre.)

SENATUS POPULUSQUE ROMANUS-- SPQR --- 

Y en cierto sentido, esto afectó la fecha de la Navidad, la cual se pretendió fijar en el solsticio de invierno. ( Pero fallaron por tres días.)

El nuevo calendario no modificó la cantidad de meses. Pero posteriormente a la muerte del Cesar, se agregaron dos meses mas, después del mes quintilis.

Uno se bautizó como Julio, en honor del César. Y Agosto, en honor del emperador Augusto.

Este calendario fue bastante preciso y se conservó en uso hasta el siglo XVI cuando se hizo notable la acumulación de los pequeños errores del mismo.

Errores generados por la diferencia entre la duración real del año ( 365.2421991 días) y la supuesta de 365.25 días. ---error de 0.0078009 días/año.

( 0.0078009 días x 1622 años = 13 días ) 

En el año de 525 D.C., el mundo occidental se encontraba bajo las invasiones de los bárbaros. Los Ostrogodos dominaban Italia. Y en un breve periodo de reacción, el general Belisario, a las órdenes del Emperador Justiniano de Oriente, libera al Mundo Cristiano del pillaje de los Vándalos.

Es en ese tiempo, que el monje Dionisio "el exiguo", calcula la fecha de la Navidad, y propone al Papa, que el inicio del año sea el 21 de Marzo. Para igualarlo con la primavera.

Además se establece que en adelante, las fechas lleven las siglas A.D., de "ANNO DOMINI " y cuyo significado es: "Año del Señor". 

Esto último ha creado confusión en los países de habla no latina, en donde se le ha dado el significado de "After Death " a esas siglas. Suponiendo que el inicio de la era cristiana corresponde a la fecha de la muerte de Cristo, con lo cual quedan 33 años de diferencia con el calendario Cristiano. 

La historia de la iglesia católica ha estado marcada por incontables crisis. La persecución durante el imperio Romano, las herejías arrianas, las invasiones de los bárbaros, las batallas por la investidura, el cisma de oriente, el gran cisma y muchas otras.

Sin embargo, posiblemente la más grave, se presenta durante el siglo XVI con la reforma Luterana.

De la noche a la mañana, los cimientos mismos de la cultura, la sociedad y la religión, se tambalean. La deserción en todos los campos es rampante, y la decadencia espiritual de la jerarquía no presentaba defensa alguna contra las revueltas reformistas. 

En ese tiempo, se da en el interior de la iglesia una urgencia de renovación espiritual y moral. Un intento de conciliación con las verdades absolutas. Y aparecen figuras de la talla de Ignacio de Loyola y de Gregorio XIII.

El Papa Gregorio XIII, no fue un asceta, sino un organizador y un hombre de férrea disciplina.

Conocido principalmente por su aceptación de las matanzas de protestantes en París, el día de San Bartolomé. Es también reconocido por hacer cumplir los Decretos del concilio de Trento. Y desde luego, por la reforma al calendario Juliano.

En 1582, el Papa ordena que el día siguiente a Octubre 4, sea Octubre 15. 

Y que se eliminaran los años bisiestos que correspondían al inicio de siglo, excepto aquellos años divisibles por 400. (corrección de 0.0075 días/año, quedando un error de 0.00030009 días/año, o sea 43.2 minutos por siglo.)

Esta reforma del calendario, aún en vigor, garantiza una discrepancia mínima entre el año civil y el real.

 

Dado que el proceso de medir el tiempo, recayó en la Iglesia Católica. El Reino unido y las colonias Norteamericanas no aceptaron la reforma Gregoriana, y usaron el calendario Juliano hasta el año de 1752.

Rusia y Rumanía aceptaron el nuevo calendario hasta 1918. Y las zonas ortodoxas griegas siguen aferradas al calendario antiguo. 

En lo referente a las semanas, en el mundo católico se conservaron de 7 días, de acuerdo al calendario Judaico. Tal y como se define en el Génesis. Sobre los 7 días que Dios tomó para la creación del mundo.

Esta semana remplazó a la de 8 días que regía en el imperio Romano.

El nombre del sábado proviene del vocablo babilonio ¨sabattu¨. Y que fue importado por los israelitas después de la expulsión de Babilonia.

Entre las cosas que la jerarquía Cristiana asimiló del mundo pagano, están los nombres de los días de la semana. Los cuales se refieren a: La luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus. El Sábado recibe su nombre del Sabattu, y el domingo es el día del Señor (domini).

En los países de habla inglesa, el sábado se refiere a Saturno y el domingo al sol. ( Saturday, Sunday)

El miércoles, jueves, y viernes ( Wednesday , Thursday y Friday ) reciben sus nombres de los dioses Noruegos " Odin, Thor y Freya ", que fueron importados a Inglaterra en el siglo lX, por los Vikingos. 

Intentos fallidos de simplificar o alterar el calendario no han faltado. Sin embargo la costumbre y la tradición son obstáculos insalvables para implementar un cambio.

En 1792 la Convención Nacional de la Revolución Francesa, nombró un comité para la reforma del calendario. Compuesta por varios matemáticos, un educador, un poeta, y el gran astrónomo, Laplace.

Se produjo un nuevo sistema de 10 días por semana, llamado la décade, tres décades por mes. El día contaba con 10 horas, con 100 minutos cada una, y 100 segundos por minuto.

Para ajustar con el año solar, se agregaron 5 ó 6 días, según el caso. Los nombres de los días eran: " El trabajo, el virtud, el ingenio, la opinión, la recompensa, etc. ". Este calendario estuvo en vigor 13 años, hasta que Napoleón Bonaparte lo abolió. 

En 1929, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, remplazó el calendario Cristiano por el Revolucionario, con semanas de 5 días, y meses de 6 semanas. En 1940 volvieron a aceptar el calendario Gregoriano.

Actualmente se vislumbran pocas posibilidades de cambio, excepto por los ajustes de algunos segundos por siglo que se hacen para compensar la pérdida de velocidad de la rotación de la tierra, que hace que el día se alargue. Y como los segundos son ahora la unidad básica de medida y son inalterables, pues están vinculados a la vibración de los átomos, hay que corregir los relojes de vez en cuando.